lunes, 10 de diciembre de 2007

Ingleses, suizos elogian sistema carcelario RD

POR SILVIO CABRERA
El nuevo sistema penitenciario que se ejecuta en nueve cárceles y que en cinco años estará funcionando en todos los recintos del país, se perfila como uno de los más modernos del mundo, hasta el punto que ha sido elogiado por naciones desarrolladas como Suiza e Inglaterra.
Bajo este sistema las cárceles han comenzado a dejar de ser “mazmorras” y “tierra de nadie”, como se les llama en la actualidad, “donde perro come perro y por un chéle te matan”, como dice la canción.
Consiste en un sistema abierto en el que a base de estudios, trabajo, asistencia médica y psicológica se le cambia la forma agresiva de pensar que casi siempre tienen los presos.
Con este sistema, cuando ya esté operando en un 100 por ciento, desaparecerá la palabra peyorativa preso la cual será cambiada por internos. En los nueve centros que están operando desde ya se les llama así.
Y es que en realidad, este sistema considerado un híbrido debido a que se escogió para él lo bueno de cada uno de los modelos carcelarios modernos, cuenta con un personal profesional altamente capacitado que no permite que el preso, ahora llamado interno, salga de la cárcel enfermo, vejado, maltratado y sin un ¡futuro asegurado!.
¿Futuro asegurado?, así de simple. Y es que bajo este sistema se educa y se capacita profesionalmente al recluso o interno y se le ofrece ayuda hasta lograr reinsertarlo en la sociedad luego de que salga de la cárcel.
La misión de los educadores y profesionales de la conducta concluye cuando el preso tras haber obtenido su libertad logra obtener un empleo o instala una microempresa.
Y es que, a decir de las autoridades, se trata de una “mesa de cuatro pata”, en donde en esta parte, la “pata” del Patronato Penitenciario juega un importante rol.
El Patronato, presidido por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez e integrado por empresarios, religiosos y periodistas se encarga de la parte que prácticamente garantiza que el preso tenga una empresa o un trabajo seguro cuando sale de la cárcel. Su creación fue una idea del procurador general de la República, doctor Radhamés Jiménez Peña.
Este nuevo sistema, que opera bajo la Dirección de la Escuela Nacional Penitenciaria que dirige el licenciado Roberto Santana y que ejecuta la Procuraduría General de la República, está supuesto a estar operando en su totalidad en cinco años, en vista de que se necesita de un personal profesional altamente preparado.
Suiza e Inglaterra lo elogian
El sistema ha recibido elogios de naciones desarrolladas como Suiza e Inglaterra, en donde existen modelos penitenciarios de alta calidad.
El caso del Centro de Corrección de Najayo Mujeres, por citar un ejemplo, fue elogiado por la Policía Judicial Federal de Suiza, mediante carta enviada a su directora, doctora Rosa Julia Flores Lorenzo.
Murielle Perroud Madera Castillo, quien formó parte de una comisión que estuvo en el país de la Policía Judicial Federal de Suiza, le envió una carta a la directora del Centro de Corrección de Najayo Mujeres expresándole que “hemos visto que el régimen penitenciario ejercido en su recinto no tiene nada que envidiarle al sistema suizo”.
En términos similares se expresó el consultor internacional Andreu Estela Barnet, quien afirmó que el nuevo modelo penitenciario que se implementa en República Dominicana garantiza el respeto de los derechos fundamentales de los privados de libertad y responde a la aplicación concisa y textual de la Ley 224-84, que regula el régimen penitenciario.
La Escuela Penitenciaria
La Escuela Nacional Penintenciaria, que dirige el doctor Roberto Santana, es la ideóloga de este sistema y la responsable de su aplicación.
Los directores de estos centros son escogidos mediante concurso público y se les exige ser profesional y hacer hacer un diplomado en esta escuela.
En la Escuela Nacional Penintenciaria, además de dominicanos, estudian extranjeros de diversas naciones del Caribe, que han visto en el nuevo modelo sistema dominicano un ejemplo a imitar.
En ella, explicó Santana, se forma profesionalmente al personal que trabaja en los recintos.
“Aquí se forma todo el personal humano que trabaja en el sistema, desde el vigilante hasta el director”, explicó.
Detalló que el personal humano está compuesto por un director, personal administrativo, área de cocina, mantenimiento y seguridad.
Precisó que en el área administrativa trabajan los psicólogos, los profesores, educadores, trabajadores sociales y abogados.
“Para aspirar a ser director de un centro hay que participar en un concurso público de oposición en donde el aspirante tiene que se profesional y si es seleccionado tiene que hacer un diplomado en la Escuela Penitenciaria”, sostuvo Santana.
Casa del Redentor
La Casa del Redentor, de la Pastoral Penitenciaria, bajo la dirección de Fray Arístides Richardson, tiene en este sistema la responsabilidad de trabajar con el recluso que sale de la cárcel.
El recluso o interno que sale de la prisión es llevado a uno de los centros de la Casa del Redentor y allí se le prepara para reinsertarlo en la sociedad.
La misión de la Casa del Redentor concluye cuando el recluso sale y lograr conseguir un empleo o instalar una microempresa con un préstamo otorgado por los empresarios, algunos de ellos miembros de la Patronato Nacional Penitenciario.leer más